martes, 8 de abril de 2008

¿No nació uruguayo cobarde?

En el partido entre las selecciones de Uruguay y Bolivia en el mundial de 1930, la selección charrúa posó para la foto de honor y cada jugador mostraba una letra de la frase ¡Viva Uruguay! Lo curioso es que la tercera “u” fue suprimida, y en la inscripción final se leía: “¡Viva Urugay!”.

Tal detalle quedó recordado, y desde allí se dice que no nació uruguayo cobarde. A nivel futbolero la historia se encargó de darle la razón, hasta el último domingo cuando Leguizamón le dijo a la arbitra Silvia Reyes lo que ya todos conocemos.

A lo largo de la historia del fútbol siempre se trato de justificar agresiones e insultos en razón de "la calentura del partido" sin embargo, lo dicho por el uruguayo es condenable desde todo punto de vista, primero porque hablo a espaldas de la jueza, y segundo, porque se trataba de una dama.

Dejando de lado falsos discursos de igualdad de género, daré mi opinión sobre este tema:

-Primero, nadie discute la capacidad de una réferi, muy por el contrario, la señorita Reyes fue designada como la mejor árbitra en el último Sudamericano Sub 19, algo que nunca ocurre con los hombres.

-Segundo, no estoy de acuerdo con que una dama arbitre un partido de fútbol masculino, y aunque se que es una percepción machista, me parece que no existe la necesidad de exponerlas en un campo con 22 hombres, malcriados en su mayoría, que tienen las revoluciones al tope y en donde el vocabulario de los futbolistas en ese momento no pasa de 10 palabras, teniendo al carajo, mierda y a la mentada de madre como abanderadas.

¿Podemos enseñar a los futbolistas a no decir malas palabras? Difícil, es un tema que nos llevaría a discutir el problema de la educación y valores en el país, algo que afecta todas las profesiones, oficios y rubros de la sociedad, y como no también al fútbol.

A todos los niveles las mujeres se han visto afectadas, se habla y no deja de ser cierto que no se respetó la dignidad de la mujer, la Ministra de la Mujer comentó que se solidarizaba con la árbitra y que la mujer estaba capacitada para cualquier campo, entonces yo pregunto ¿Hubiera pasado lo mismo si los insultos hubieran sido dirigidos a un hombre? ¿El primer Ministro saldría a darle su solidaridad al afectado? ¿Se hablaría de alguna dignidad del hombre? Seguramente no, y Ojo estoy de acuerdo con las muestras de solidaridad, y a pesar que mi opinión puede ser calificada de machista, me parece que las damas hicieron más sexista y feminista este tema.

La decisión de sacar a Leguizamón del equipo me hubiera parecido exagerada si se trataba de cualquier otro club, pero entendiendo que la San Martín representa a toda una universidad, la decisión es correcta.

A la luz de todos Leguizamón fue un cobarde por tratar así a una dama, a nadie le hubiera le gustaría que a nuestra madre, hermana o enamorada le digan algo así, pero es claro que el tema se agrava por tratarse de una dama, me parece hipócrita decir que el uruguayo merece un castigo más allá del sexo del árbitro.

Repito, yo no veo conveniente que las mujeres arbitren un partido de hombres, pero una cosa es la opinión y otra cosa es la justicia, las mujeres que decidieron ser árbitras se prepararon para ello, gastaron esfuerzo y dinero en conseguirlo, y lo justo será que sigan arbitrando, teniendo las mismas oportunidades y beneficios que los hombres.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

si bien es cierto que una cancha de futbol es, historicamente, un lugar para hombres, no sirve de excusa esa historia para cobijar los insultos de una persona a otra, insultos excesivos que por costumbre y reglamento se sancionan.
ES decir "recoradar a la mamà" sea la mamá de un arbitro o de una arbitro es causal de expulsión, y eso es todo. luego que el jugador expulsado continue con la falta de respeto, de cualquier indole, merece una sancion mas grave que la expulsion, quizas la suspension, y deberia quedar todo alli, pues cada uno es libre de pensar como quiera, machista o feminista, somos libres de serlo y de elegir nuestras convicciones. No estoy de acuerdo con un cargamonton contra Leguizamon pues deberiamos hacer un cargamonton contra todos los que realizen comentarios machistas o feministas no solo en una cancha de futbol, que es muy publico y por eso llamo tanto la atencion.
No soy machista ni feminista en exceso, pero algo de mi cultura social me inclina al machismo, como a todos, que arbitre una mujer no me molesta, que digan groseria en los partidos tampoco, asi que no hagan tanto revuelo....

Weatles
Walter Villanueva

P&S Blog dijo...

Yo si creo que es necesario enseñarle a los jugadores que dicen y como lo dicen, no me creo ese rollo de que la calentura del partido los obliga a decir lisuras, conocemos a Leguizamon, sabemos como se expresa, es obvio que no fue una mentadita de madre, por que hasta para eso hay niveles, luego les pasa lo mismo en un partido internacional, ante otro arbitro de verdad (no de esos que acá hasta los pechan) y tb lo expulsan, es poco profesional perjudicar a tu equipo por no poder contener una lisura.

El hecho es sancionable independientemente del sexo del arbitro.

A eso súmale que es una reacción desmedida por tratarse de una dama. dicen q estaba condicionada a que le dijeran cualquier cosa...bueno si era un arbitro internacional en un partido contra un equipo argentino tb el arbitro puede estar a la defensiva, acaso un futbolista profesional no debería saber manejar esas situaciones???

Que ruede la bola...jaja

Saludos

Daniel S

PS 1: causa que le pasó al papá, pq me hace eso?

PS2: visita mi otro blog www.ofiterapia.blogspot.com

Antara dijo...

Cuy:

El tema en realidad pasa por una cuestion de respeto, y eso es algo que viene de cada uno, no es tanto un tema de cambiar la educacion como dices (aunque cambiarla es necesario a largo plazo) sino de autocontrol; pues sino tienes recursos (mejor educación, mejores argumentos, mas inteligencia) para defenderte de otra forma que con lisuras, insultos o groserias mejor es que te quedes callado, pues lo contrario solo demuestra el poco control sobre si mismo que tiene una persona y cuan incapaz es de defender sus opiniones (si las tiene)con mayor altivez...

Por otro lado, el argumento de que las mujeres no deben arbitrar porque se exponen, es la escusa que se uso por decadas para no permitir que las mujeres trabajaran o estudiaran. La verdad es que es un razonamiento un tanto arcaico y que no toma en cuenta que cada cual debe poder definir para que es capaz, sin que nadie le imponga limitaciones por su sexo, raza o religion.

Pues ahi tienes mi respuesta,
Sandra